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lunes, 24 de diciembre de 2012

Demasiadas aristas

Uno de los significados figurados que se le atribuye al vocablo arista es el de "dificultad o problema que presenta algo". Y es que en el Sevilla FC, en este 2012 que va tocando a su fin, son muchas y diversas las aristas que se está encontrando el presidente del Nido en la forma de gestionar el club y que no le están resultando nada cómodas, máxime cuando algunas de ellas llevan varias temporadas flotando en el ambiente y no terminan de pulirse porque, por lo que se puede apreciar, poco interesa en solventarlas.

Bien haría en tratar de bajarla al suelo y de reflexionar, ya que cuando un asunto presenta cada vez más aristas, más complicadas suelen ser las soluciones, y en esto del fútbol hay una máxima que no es otra de que el tiempo apremia y es oro y al camarón que se duerme se lo suele llevar la corriente. Este Sevilla está muy tocado y lo que menos necesita es encontrarse cada vez más piedras en el camino, porque de continuar el asunto en el declive que ya se inició hace algunas temporadas, vamos a terminar lamentándolo todos e incluso se le podría aplicar aquello de que "entre todos lo mataron y él solo se murió". Me resultan cada vez más inquietantes y muy preocupantes los derroteros que están tomando los diversos y manidos asuntos que atañan a nuestra centenaria entidad, que dicho sea de paso, existió antes de del Nido, durante su estancia y perdurará muchos años cuando él ya no esté. Eso que no le quepa la menor duda a nadie.

Cuando estamos inmersos en pleno parón invernal futbolero y, por qué no decirlo, iniciando un período de descanso necesario y que valoro cada vez más el poderlo compartir con mi familia y amigos, la situación social y deportiva de nuestro Sevilla FC S.A.D. (no olvidemos este importante matiz y por desgracia primordial, el de las sociedades anónimas), presenta cada vez más aristas para el presidente de la entidad, José Mª del Nido, y es que son muchos y diversos los frentes que tiene abiertos y que repercuten negativamente en la evolución del equipo que al fin y al cabo es lo que le interesa al aficionado. 

Vamos a analizar cada uno de ellos:

Deportivamente el Sevilla FC va a terminar el año 2012 en el puesto decimocuarto y con unos sabidos y muy pobres diecinueve puntos, muy alejado de los setenta puntos que pregonó el presidente cuando se le ganara al Real Madrid y muy cerca de los puestos de descenso (tan solo a cuatro) y tremendamente alejado de los puestos europeos para los que supuestamente fue planificada y confeccionada la actual plantilla. Y en fútbol ya se sabe que, pese a que los errores existan, todo toma unas dimensiones superiores si la pelotita deja de entrar, y es que tras diecisiete partidos de liga, las casualidades cada vez son menores.

No soy ingenuo como para obviar que en las S.A.D. mandan las acciones y eso es trivial, pero también conviene recordar que no se puede ni se debe menospreciar al aficionado de a pie por el simple hecho de que accionarialmente carezca apenas de representación, porque si algo tienen las personas es orgullo y amor propio ya que, al igual que supongo que pasará en el resto de los clubes, amar al Sevilla FC más que un sentimiento, es una pasión. Y es que, una vez pasado el "efecto anastesiante" del Sevilla glorioso de los títulos (que también le corresponde a del Nido), el aficionado reclama seriedad, trabajo, que le hablen claro y que no le tomen el pelo. El aficionado parece estar despertando del aletargamiento que lo tenía "dormido" y ya ha empezado a clamar contra el palco, lejos de las iras pasadas hacia los inquilinos del banquillo.

El presidente estará respaldado por los máximos accionistas según la votación efectuada en la última Junta General, que arrojaba un apoyo del 96% del capital social representado, que no de las personas presentes, pero haría bien en no olvidar que la masa social del sevillismo de a pie es muy grande y capaz de mover montañas, como ya lo hiciera para terminar el cerramiento del Ramón Sánchez Pizjuán o en la increible movilización por las calles de la ciudad un 1 de agosto de 1995 cuando aún no existían las redes sociales. Ya que al presidente le gusta tanto hablar del 2005 y recordar tiempos pretéritos, bien haría en tener presente que el Sevilla querido por todos los sevillistas siempre ha existido con él o sin él, incluso ganado títulos, por ejemplo el de liga, aunque hayamos tenido que esperar a ganar otros tantos y diversos entorchados (algunos europeos) bajo su mandato. Pero en fútbol no se vive de recuerdos si se quiere progresar. Eso queda para el aficionado. Si el dirigente no está preparado o tiene la mente en otros asuntos, lo mejor que puede hacer es apartarse y echarse a un lado, guste o no. Es algo que siempre ha sido de personas honestas y honradas.

Otra de las aristas que a buen seguro va a provocar que a del Nido le duela la cabeza es el largo conflicto que tiene abierto con los Biris. Hoy es el primer día que escribo algo sobre el manido asunto, aunque cada vez tengo más claro que se trata de una triste guerra de egos en la que se han vertido muchas y variadas mentiras del asunto para intentar ganar adeptos para la propia causa. Parece que "del que se besen, que se besen" se ha pasado al no te puedo ni ver. Del "Estamos contigo presidente" hemos pasado a "En la cárcel te quiero ver". Cuesta creerlo pero parece un asunto inexplicable.

Fijaos como de peliaguda se encuentra la situación que la cordial relación que existía entre del Nido y alguno de los dirigentes del actual grupo Biris (no del original que ya se disolviera hace unos años), que incluso compartían negocios empresariales. Además a algunos de ellos se les permitía la entrada por la puerta de cristales y actuaban al son que marcaba del Nido, utilizándolos y dejándose utilizar para defender los "intereses del Sevilla". Pues bien, de buenas a primeras todo el buen rollo que había se ha ido al garete. Actos de lanzamientos de bengalas y multas provocadas por el grupo radical, incluido el ya sabido asunto de Rota, eran una cortina de humo para demandar una conversación con los máximos dirigentes del club para mejorar su situación en la entidad. Entre las "peticiones" se solicitaba la devolución del cuartillo del estadio, donde guardaban banderas, pancartas y elementos de animación. Por si no hubiese bastado, el presidente dio una vuelta de tuerca más con las famosas vallas y la elevada presencia de miembros de seguridad. Además, sobre los Biris se han dicho algunas mentiras intencionadas para implicarles en actos en los que no han estado presentes.

No me gusta un pelo la dimensión actual que tiene el asunto. Pertenezco a Gol Sur y agradezco y disfruto de la animación que ofrecen los Biris. Jamás voy a justificar la violencia pero sí voy alzar la voz por aquello que creo que perjudica a mi club. Amenizar un 2-6 por dos años consecutivos contra el Real Madrid no es tarea fácil, con el dolor que supone ese resultado de tenis ante un más que odiado rival por todo lo que mueve a su son. Es sólo un ejemplo. Defiendo la animación del grupo Biris, que no la violencia, sea dentro o fuera del Ramón Sánchez Pizjuán.

Pero claro, en lugar de que el club publicite campañas del tipo "Somos de todos, somos del mundo", donde estudiantes Erasmus, primero, y seguidores uruguayos después como sucediera el día que jugamos contra el Málaga, donde durante el descanso, el club tuvo el "bonito detalle" de ofrecer a sus aficionados la retransmisión en directo por los videomarcadores electrónicos de la entrega de una placa que el presidente de la entidad le ofrecía al cónsul charrua. Sencillamente desgarrador. Y todo esto carecería de importancia si la relación con la grada estuviera normalizada, pero claro, con el campo casi en silencio, con el equipo en plena descomposición, el club, lejos de dedicar sus esfuerzos a unir al aficionado, parece bailar a otro ritmo que nada aporta a solucionar el conflicto. Yo pienso y quiero expresar, sin tintes racistas en absoluto, que "menos ser de todos y más ser de los nuestros".

Pero claro, cada conflicto tiene dos partes, y los Biris no pueden salir con la verdad absoluta en este asunto. Tienen su opinión y motivos por los que han llegado a este extremo. Yo pienso que se equivocan y no me baso en lo que defienden sino en el como lo defienden. Creo que un Biri puede presumir de animar sin parar los noventa minutos de partido y no debe presumir de no hacerlo y ahí es donde creo que está el error. A su equipo, no a sus jugadores, sino al equipo de sus amores, ése que les duele, es al que hay que animar y hay muchas formas de hacerlo. Pero ellos, que siempre se han vanagloriado de hacerlo y silbar a los jugadores al final del encuentro (caso que haya sido necesario), ahora no pueden "abandonar" a un equipo que está herido, muy herido, tanto que si juntamos todas las aristas que voy a reflejar en este post, tiene todos los condicionantes para irse a segunda división. Yo estoy con ellos en que muchas cosas se están haciendo muy mal en el club. Pero ellos (que ya se han mirado el ombligo y han reconocido públicamente muchos de sus errores), deberían de revertir su postura de la animación durante los partidos, puesto que eso también está ayudando a que los puntos vuelen del Ramón Sánchez Pizjuán más fácilmente de lo que uno se cree. Aunque no lo crean, por desgracia también restan con la actitud que están mostrando.

Es obvio que la arista principal que sostiene el desarrollo de un equipo es la planificación deportiva, que aún cobra más importancia si unimos varias de ellas en los últimos años. Voy a intentar resumirlo lo más breve posible: en apenas tres o cuatro temporadas nos hemos quedado con muy pocos jugadores de nivel, de los que marcan diferencia y cada vez son más los jugadores que vienen a nuestro club y aportan poco, muy poco o nada. Durante muchos años se ha hablado del Sevilla como club vendedor y que lo hacía a precio de oro pero que fichaba igual o mejor. No voy a caer en el error de escribir o de pensar que tenían que haber venido jugadores mejores que los Dani Alves, Drago, Escudé, Javi Navarro, David, Puerta, Poulsen, Keita, Renato, Martí, Adriano, Kanouté o Luis Fabiano, pero de ahí al extremo al que hemos llegado habiendo dilapidado las magníficas ganancias obtenidas en las ventas respectivas, es para clamar al cielo.

Los Dabo, Konko, Guarente, Cigarini, Acosta, Mosquera, Romaric, Chevanton y un largo etcétera casi interminable, dejan muy tocados al director deportivo Monchi, Lo más triste de todo es que el año pasado el presidente lo renovó por cinco temporadas con la que ya había caído encima, en un acto de pura prepotencia. Ahora sólo queda esperar que Monchi cumpla su palabra y se vaya a final de temporada si del Nido le acepta su dimisión. No se equivoquen, Monchi se irá si no se cumplen los objetivos (como ya anunciase en la pasada Junta General) y si del Nido le acepta la dimisión (si es que por entonces continua siendo presidente de la entidad).

Vuelvo a repetir que, por suerte o por desgracia, en el fútbol hay poca memoria y no se puede vivir de éxitos anteriores. Han tenido tiempo y aún lo están, más vale pronto que tarde, para abandonar el barco sevillista y ser recordados por aquellos que hicieron y construyeron un Sevilla grande. El proyecto ha finalizado y ha sido destructible, según como lo quieran ver.

Además, de camino podrían llevarse por delante al ínclito secretario técnico, Víctor Orta, del que uno duda de su ineptitud o de su prepotencia para expresarse en la televisión oficial del club. Con frases como "Messi no es delantero", "con Manu del Moral el Sevilla tiene tres delanteros" o "Dabo era un jugador de calidad", por citar alguna de las recientes perlas, uno lo primero que hace es ojear el calendario y ver si nos encontramos en el día de los Santos Inocentes. Al comprobar que no se trata de ello, aún no alcanzo a entender el por qué este señor de las parabólicas que poco o muy poco acierta en su trabajo, continúa aún en el club. Pero es entonces cuando la explicación es fácil y evidente, no hace más que seguir el discurso impuesto por el club de boca de del Nido y continuado por Monchi.

No me cansaré de repetirlo. No exijo un equipo que gane nada, líbreme Dios, pero tampoco voy a aceptar que me tomen el pelo o se rían delante de mis narices. Aquí ha volado muchísimo dinero, en el césped hay peores jugadores (a los que se les adeuda o adeudaba alguna mensualidad), los fondos propios se van enjugando y los encargados de llevar al equipo en volandas son como mucho, los suplentes de los que estaban antes. Y encima habrá que vender mejor en invierno que en verano, o en ambos ante las dudas o ante las deudas. Y prácticamente se persigue el mismo objetivo deportivo desde la entidad que cuando estaban los jugadores del nivel de Madrid o Barcelona. Pero, ¿estamos tontos o qué nos pasa?

Hablen claro. Váyanse, o en su defecto, reinvéntese. Traigan a Caparrós (grande él, sin manita o con manita). Confíen en la cantera. Dejen de marcar objetivos irreales e inalcanzables. Construyan la casa desde los cimientos o dejen que vengan otros. Yo no sé cuanto de válidos son o pueden ser los Cala, Luna, Alberto Moreno, Salva, Campaña o Luis Alberto. No lo sé. Pero denle partidos o temporadas y construyan un nuevo Sevilla en base a ello. Esa plantilla no valdrá 45 millones de euros que es lo que cuesta en salarios la actual, una auténtica barbaridad que no se sostiene con los presupuestos. Dejen de traer a Cokes y Babás de la vida. Para eso trabajen con canteranos y pongan el proyecto en manos de alguien que domine esa situación y forme jugadores y les cree profesionales que luego se revaloricen. Planifiquen de verdad las temporadas y si no, dejen paso a otros. No son ustedes eternos. No caigan en el error de pensar eso, dado que el sevillismo si algo tiene, además de ser inconformista es que no es tonto. No se equivoquen.

La arista más fácil de pulir, que no la única responsable del asunto es la del actual entrenador, Míchel. El entrenador madrileño parece haber perdido completamente los papeles en la dirección del equipo así como el control de los jugadores en el vestuario. Si no es por "a" es por "b", pero los partidos se pierden un día sí y otro también y con jugadores expulsados que no falten, excepción hecha de la Copa del rey donde nos hemos medido a dos equipos en peores circunstancias que nosotros, que ya es decir.

El entrenador no está poniendo a los mejores. Resulta difícil de creer que alguien que trabaja con ellos todos los días pueda tirar piedras contra su tejado, pero el aficionado puede comprobar que esto es así por increible que parezca. El portero que juega no demuestra ser mejor que al que sustituye. El lateral derecho que sienta al titular es de risa. Si un jugador está entonado y creando peligro su entrenador lo sustituye. Jamás, desde que empezara el campeonato Míchel ha ganado un partido con un cambio o una lectura del partido. Aquí las culpas se podrían repartir a partes iguales entre la calidad que tienen los suplentes del actual Sevilla y la labor del entrenador. Seguir alineando a Babá para resolver un encuentro no sabe uno muy bien a lo que obedece, pero cuanto menos es de diagnóstico.

Ya lo he comentado antes, si no hay más cera que la que arde, traigan a un entrenador que confíe en la cantera y que practique otro tipo de fútbol pues dudo y mucho que jugadores como Javi Hervás, Cala, Luna, Babá, Bernardo y alguno más le gusten a Míchel, por lo que estamos hablando de una plantilla de 15 ó 16 futbolistas que contienen a Coke, Fazio y Manu del Moral entre otros.

Mal Míchel, muy mal. Este equipo en nada se parece al que empezó el campeonato y que prometía dar guerra. El equipo se ha caído y ha entrado en plena descomposición y, es que  con tantos frentes abiertos como los que hay, dudo y mucho que este Sevilla se pueda reponer, y lo que es peor de todo, tengo mis dudas de donde dará con sus huesos.

Desconozco hasta cuando aguantará el entrenador al frente de la nave sevillista. Es más, no sé si Quique Flores, Unai Emery, Luis Aragonés o Ramón Tejada son la solución momentánea. La única explicación que puede tener la continuidad de Míchel no sé muy bien cual es. Monchi dijo en la pasada Junta General que jamás se había topado con un entrenador de tanta capacidad (lo que hay que hacer para convencer a la gente). Yo no dudo que Míchel sepa de fútbol, por favor, habiendo sido jugador internacional y de equipo grande, pero tampoco me puede negar nadie que el entrenador se está equivocando y mucho, además de tirar piedras contra su propio tejado y no se sabe muy bien el por qué.

La penúltima arista que quiero traer a este extensísimo post no está directamente relacionada con la entidad aunque evidente repercute en ella de una forma más que palpable. Los asuntos personales del presidente suyos son, pero están provocando, como persona que es, que la cabeza y el tiempo los esté dedicando a asuntos que nada tienen que ver con el Sevilla y quieran o no eso se nota. 

Por ese vuelvo a repetir que bien haría José María del Nido en apartarse a un lado, centrarse en resolver sus problemas personales, los suyos, y dejar paso a otros sevillistas que tiren con el carro hacia delante. Aunque sean asuntos personales, el Sevilla sale salpicado por el simple hecho del "...presidente del Sevilla FC", y a mí, como un simple aficionado y abonado más, no me hace ni pizca de gracia.

Además, conviene no olvidar que cada vez son menos los consejeros que van quedando a su lado. Desde los Antonio Lapi al recentísimo José María Cruz, muchos de sus compañeros de viaje han ido abandonando la nave por discrepancias en la manera de gestionar el club. Salvo los Pepe Castro, Monchi, Manuel Vizcaíno y Piedad Parejo, pocos más son los que le siguen mostrando fidelidad. Ahora llega "sabia nueva" al Consejo, encabezada por su hijo, continuada por la familia de Carrión y por el hijo de González de Caldas. Miedo me da que esto pueda terminar como el Rosario de la Aurora.

Y para ternminar de hablar de aristas, el estadio cada vez está más vacío, con menos público. Y el cinco de enero de 2013, cuando la Cabalgata de Sus Majestades esté finalizando su recorrido, nos mediremos al Osasuna de Pamplona, al que aventajamos en muy pocos puntos y que ocupa puestos de descenso, para saber si nos metemos de lleno en la boca del lobo. Y lo peor de todo es que será con la presencia de muy pocos sevillistas que estarán en unas gradas muy vacías. Me da pena pensar que pueda llevar razón.

Los horarios que está sufriendo el equipo peor tratado por los operadores televisivos, el Sevilla, son espeluznantes. Si no se juega un lunes, se juega a las diez de la noche. O un miércoles a las 19:30 h, o para rizar el rizo, el día de la Cabalgata. ¡Basta ya!. Están echando a la gente de los estadios. Es imposible llevar un crío a un campo de fútbol con esos horarios inaceptables. Pero, ¿sabéis que? Aún no he escuchado a mi presidente quejarse de este asunto ni del tema arbitral. ¿Y sabéis que es lo peor de todo? Que las jornadas siguen pasando y un estadio tan maravilloso y con tanto colorido como ha tenido siempre el Ramón Sánchez Pizjuán (incluso cuando no se ganaba nada), da pena ver sus gradas. 

Y lo peor de todo es que el equipo lo necesita, porque de verdad que os digo que con todas estas aristas que cada vez son más puntiagudas, el equipo puede terminar dando con sus huesos en segunda división. Sólo espero y deseo equivocarme. De lo que estoy seguro es que seguiré siendo sevillista, independientemente de las personas que rijan los intereses de la entidad. Así nací y así moriré, rojo y blanco.

Muchas gracias por leer el post al completo si has conseguido llegar hasta este punto. 
¡Felices Fiestas!

5 comentarios:

Correo dijo...

Gracias.

Ravesen dijo...

Soberbio.

Puede que pudiera hacer algún pequeño matiz, pero en su abrumadora mayoría firmo este post de principio a fin.

Es largo, pero que son muchas cosas. Muchas de ellas las he comentado yo en otros momentos.

Creo que es la lectura correcta de la situación. Parece claro que en el club no lo ven tanto así. O sí, pero no lo reconocen en público. Pero lo que me asombra es que el 96% de la Junta les respalde. Ahí hay sevillistas con poder que deberían hacer un ejercicio de responsabilidad. Y no lo hacen.

De verdad que espero que no tenga que saltar todo por los aires para que se reconduzca la situación, aunque mucho me temo que hay una probabilidad muy alta de que sea así.

Enhorabuena por este trabajazo.

Un saludo

rubén alés plaza dijo...

De acuerdo con la mayoría de las cosas. Por partes: El tema Biris, a mí personalmente me cansa, me molesta que una parte parece que posee la verdad absoluta, como dices y la otra es la que miente, manipula y conspira.

En cuanto a lo deportivo, poco que discutir, sólo hay que mirar la tabla y ver la caída estripitosa del equipo en los últimos años. Para mí, se está perdiendo el tiempo con este entrenador, desde el día del Málaga, un día después se le debería de haber hechado, y si económicamente no se puede, Ramón Tejada, bien como entrenador puente o bien como entrenador de futuro. Su gestión de la plantilla es pésima, Cincinho, sin jugar desde hace semanas, mismo sistema cuando el equipo no reacciona, Maduro antes que Kondogbia, poco minutos a gente poco habitual (en copa del rey), cambio de Reyes, Manu del Moral, Coke... ¿si esos jugadores no rinden, por qué siguen poniéndolos? ¿y la cantera? Todo ello repercute en la dirección deportiva, esos jugadores y otros que se han traído en los últimos años han sido más errores que aciertos y nadie hace una autocrítica que reconozca esos fallos.

Esperemos un 2013 sin grandes sobresaltos. Y que los que mandan, se den cuenta que no estamos dirigiendo a un abismo muy peligroso, aún están a tiempo de reconducirlo.

Saludos.

Alberto H. dijo...

Muy buen post. Estoy de acuerdo casi al 100%.

El problema de que se vaya Del Nido es su relevo. Ahora mismo no se ve --o yo no lo veo-- a nadie que parezca capacitado para dirigir al Sevilla y que tenga el respaldo de todos.

También veo que has sentenciado a Babá. Yo creo que no se está siendo justo con él. Es cierto que ha fallado goles cantados, pero también lo hicieron otros jugadores como Kanouté, Darío Silva o Negredo, quienes llegaron a fallar goles a puerta vacía, sin portero.

A Babá me gustaría verlo más, para saber su verdadero nivel. Me gustaría verlo con todo a favor, porque siempre sale cuando estamos perdiendo y le dan pocos minutos. O, como en el Manzanares, que jugamos casi todo el partido en inferioridad.

Yo también temo un segundazo, porque es evidente que tenemos muchos de síntomas que anuncian la catástrofe.

Por cierto, ¿hay algún premio para los que hemos llegado a leer el post entero? :-)

Un saludo.

Julián Ruiz dijo...

A/A Correo
A/A Ravesen
A/A Rubén Alés Plaza
A/A Alberto H.

Muchísimas gracias por vuestras palabras.
Por cierto, Alberto, desgraciadamente no hay premio para la lectura completa del post, dado que estamos en época de recortes.

Un saludo y Felices Fiestas.