Que mal sabor de boca me ha dejado el pitido final del colegiado. Me he quedado con un tremendo amargor que va a ser difícil de olvidar. Titulaba en la previa de ayer que "¿por qué no nos íbamos a clasificar?". Y es que la realidad del asunto ha dictaminado que nos hemos quedado fuera de la competición por el valor doble de los goles.
Manual básico del entrenador. Capítulo 1: "Usted saldrá al césped a tratar de competir con los mejores futbolistas que tenga en el plantel". Pues primer error grave del técnico, aunque lo trate de justificar en la rueda de prensa, dado que alinea a Zokora y Alexis, en lugar de los mejores, Medel y Escudé. Por si aún le quedaba alguna duda a alguien, que mire los primeros cuarenta y cinco minutos disputados por ambos, en la que Alexis, ya por entonces, pudo y debió ser expulsado.
Manual básico del entrenador. Capítulo 35: "Si usted va a reiterar a un defensa para quedarse con una línea de tres, valorará los pro y los contra que le aporta la reiterada de un jugador entre dos iguales" (hablo de la posición de Sergio y de Alexis). Sergio fue reservado el pasado miércoles ante el Hércules. Sergio no tenía tarjeta amarilla. Sergio no fue el que pudo y debió ser expulsado en la primera mitad. Sergio es más agresivo y había disputado una primera mitad más digna que Alexis. El Sevilla FC arriesgaba y se quedaba, con ese cambio, con defensa de tres a la desesperada, buscando dos goles. Pues el "mago de Oz" decide quitar a Sergio y dejar a Alexis para que, veinte minutos después se lo agradezca a su técnico viendo la segunda cartulina amarilla y la consiguiente expulsión.
Creo que respecto al entrenador está todo dicho alto y muy clarito.
El poquito y escasísimo crédito que tenía Gregorio Manzano para mí, un simple socio, ha desaparecido por completo.
El Sevilla FC no fue mejor que el Oporto en la primera mitad de hoy, ni mucho menos. Es más, no llegó a disparar entre los tres palos, pero en la segunda mitad fue merecedor del pase, al igual que ya lo fuera en el partido de ida.
En el minuto 70 de partido cambian las sensaciones de la eliminatoria. Negredo controla un balón de espaldas a la portería, se gira y se inventa un pase en largo al hueco a Luis Fabiano que define a la perfección (eso sí lo tiene el carioca).
Dos minutos más tarde, el árbitro expulsa con roja directa a un jugador portugués por fuerte entrada frontal a ras de suelo. Nos faltaba un gol y casi veinte minutos por delante, pero nos sobraba el suicido de manual básico que ya había realizado el "ingenioso" Manzano. Desplazar a un mal central (Alexis) con tarjeta amarilla al lateral diestro, cuando ya pudo y debió ser expulsado en la primera mitad, era sinónimo de expulsión, que no tardó más de cinco minutos en llegar.
Diez contra diez, muchos cantamos gol en un centro de Navas a un recién incorporado de fuera del campo, Diego Perotti, pero el balón iba demasiado alto para que el extenuado extremo argentino, pudiera conectar el esférico.
Se acabó la aventura europea. Ésa que se presumía muy feliz cuando Rodri marcó en Almería. Ésa que festejábamos cuando nos tocó el Sporting Braga en el sorteo de la eliminatoria previa de Agosto. No pudo ser y se cayó en 1/16 de final de la Europa League.
A pesar del último párrafo escrito, no me queda la menor duda de que el Sevilla FC fue mucho mejor que el FC. Oporto en el cómputo global de la eliminatoria, pero los errores defensivos y de definición ante el marco contrario en el partido de la ida, nos lastraron de manera definitiva. De hecho hemos perdido por el valor doble de los goles en campo contrario.
Tampoco me cabe duda que, a día de hoy, la portería sevillista tiene nombre propio, y no es otro que el de Javi Varas. El cancerbero de Pino Montano se ha encargado de mostrárselo a su técnico, aunque éste se entere poco o nada de que va la película.
Ahora a centrarse en liga y a lograr el séptimo puesto, que tiene el mismo premio que el que obtenga el quinto clasificado. Pero se va a producir un gran problema en el vestuario sevillista, donde a día de hoy, hay prácticamente 25 jugadores sanos para que once disputen y siete más se sieten en el banquillo, tan sólo una vez por semana.
Y en medio, un torpe y mal gestor de la plantilla. "Habemus problemas", os lo aseguro.
Prepárense ustedes para escuchar futuras y próximas rajadas de los Romaric, Zokora, Luis Fabiano, etc.

























