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domingo, 19 de febrero de 2012

Dos meses y medio después ... (2-0)

Dos meses y medio (diez semanas, contando el parón navideño), hacía que el Sevilla FC no lograba de una sola tacada sacar tres puntos en el campeonato liguero. Volvió a ser en casa, como ya ocurriera el pasado 5 de diciembre de 2011 contra el Getafe. En esta ocasión, con unos muy buenos cuarenta minutos de fútbol en la primera mitad, y con sufrimiento en los segundos cuarenta y cinco minutos, puesto que el gol de Medel logrado en el primer acto, tan sólo fue definitivo cuando el alemán Trochowski hacía el segundo tanto en el minuto 93 de partido.

De inicio salió Míchel con un sorprendente 4-4-2, con Rakitic como director de orquesta y con Navas y Reyes en las bandas, para asistir a Kanouté y Negredo. Había ciertas dudas pensando que el equipo se pudiese romper en dos y tender más hacia el 4-2-4, o a "dejar vendido" a Medel, como ya viésemos el año pasado con Manzano, que a funcionar como un conjunto.

Afortunadamente, con Rakitic como perfecto director de orquesta, activo, con pases en largo milimétricos, luchador y muy participativo, todo parecía más fácil. Gary Medel andaba muy bien en la resta. Menos espectacular que en otras ocasiones, pero mejor posicionado y recuperando un eleveado número de balones. Kanouté era clave al descolgarse de la punta de ataque y ayudar una y otra vez ofreciéndose en la elaboración del juego. Jesús Navas, el mejor hombre del partido para mí, era un martilo incesante por su banda derecha una y otra vez, aunque no lograba tener precisión en sus centros.

Pintaba bien este Sevilla. La defensa adelantada y casi siempre jugando en campo de un rival que, con el ex-sevillista Lolo ejerciendo de tercer centrocampista y hombre más adelantado en la medular, no creaba muchos problemas a la retaguardia sevillista.

Prácticamente coincidiendo con el eterno minuto 16, Gary Medel, impresionante y ejemplar su esfuerzo en el día de hoy (uno de tantos), anotaba el primer gol con un disparo raso desde fuera del área. Se ponía el Sevilla FC por delante y muy pronto, que ya era bastante. Además, había una gran movilidad en los hombres del centro del campo (Medel y Rakitic). Se ofrecían una y otra vez en apoyos para jugar el balón y moverlo de un costado a otro y sumarse al ataque. Nvas y Reyes no andaban tan pegados a la cal como en otras ocasiones. Además, Kanouté ejercía como un perfecto compañero para el centro del campo y todo era más fácil.

No era un fútbol espectacular, pero sí la mejor primera parte que hemos presenciado en lo que va de temporada. Cierto es que el listón estaba muy bajo, pero hoy me gustó mi equipo en los primeros cuarenta y cinco minutos porque  metió intensidad, puso actitud y jugó al fútbol. Hubo muchos movimientos sin balón, lo cual se traducía en múltiples apoyos, repito, en especial en los dos pivotes de la medular, además de los ya comentados de Navas, Reyes y Kanouté.

Sólo en los últimos cinco minutos antes de irse al descanso, al equipo local parecieron fallarle las fuerzas y cedió terreno para que tímidamente apareciera Osasuna por el área de un espléndido Palop, que gracias a sus determinantes actuaciones en la segunda mitad, hace que el Sevilla FC tenga a estas horas tres puntos más en su casillero. Es su trabajo, ya lo sé, pero nunca está de más decirle: "¡Graciás, capitán!".

En la segunda mitad cambiaron las tornas. Dos cambios al descanso de los navarros, uno de ellos incluyendo al francés Lamah por Lolo, dotó de más valentía a Osasuna y arrinconó a un Sevilla que empezaba a parecerse al de partidos anteriores, siendo dominado por su rival.

Tuvo un par de contras el Sevilla para cerrar el partido, algo que también pudo hacer en la primera parte. Sin embargo fue Andrés Palop el héroe de la noche con tres intervenciones determinantes: primero a un disparo desde fuera del área, luego un mano a mano con Lamah y, finalmente, la más brutal al sacar un remate casi a bocajarro tras la enésima pérdida absurda en lo que va de temporada de un desconcertante Spahic, donde el meta valenciano sacó una mano izquierda soberbia que puso en pie al Ramón Sánchez Pizjuán cuando ya se avecinaba el empate.

Reyes, que había entrenado poco esta semana por diversos problemas físicos cedió su puesto a Luna. Kanouté, al cuál le cuestan ya las segundas partes, hizo lo propio con Trochowski. Si los hombres de calidad notan el esfuerzo o ceden su puesto, eso lo termina notando el equipo. Afortunadamente, un inconmensurable Jesús Navas, el mejor del partido junto a Ivan Rakitic, seguía empeñado en hacer crecer la ventaja de su equipo. Una pena que no estuviese acertado en el pase de gol que le suministró a Negredo en una contra, donde ambos se plantaron ante el meta navarro.

A falta de diez minutos debutó Babá, al que habrá que verlo más partidos para no emitir una opinión errónea sobre él. Lo que sí puede decirse es que mandó al limbo una inmejorable ocasión para sentenciar el encuentro en el minuto 90 cuando lo más fácil era hacer gol. Afortunadamente, Trochowski, como no, a pase del excepcional Jesús Navas, cerraba el partido en los minutos de descuento y devolvía la alegría al graderío dos meses y medio después. Casi nada.

Hay que tener los pies en el suelo y hay que recuperar a hombres para la causa, en especial a Álvaro Negredo, que sigue generando muchas dudas con su rendimiento. Hoy, afortunadamente, apareció la segunda línea, la de los centrocampistas, para hacer dos goles que saben a gloria. Y es que el centro del campo del Sevilla FC es de los menos goleadores en la liga española.

La próxima parada, el domingo a las 18:00 h, ni más ni menos que en Mestalla, frente al tercer clasificado, el Valencia CF.

Eso será el domingo, dentro de ocho días. Hoy, en breves minutos, al menos se podrá conciliar el sueño mejor que hace algunas semanas, que ya es bastante.

Buenas noches.