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domingo, 3 de febrero de 2013

El día que los niños volvieron al fútbol (2-1)

Muchos titulares se podrían escribir en la tarde de hoy, pero tras meditarlo mucho, creo que es necesario expresar de alguna manera el maltrato que los aficionados sevillistas, niños y mayores, estamos sufriendo por parte de los operadores televisivos en el último año. Están acabando con la asistencia de público a los estadios de fútbol, y lo que es peor, están acabando con la asistencia de los futuros espectadores y consumidores de este deporte, que no son otros que los niños.

Hoy domingo, justo 362 días después, el Sevilla FC ha vuelto a disputar un partido a las cinco de la tarde. ¡Qué triste es que la noticia sea que lo que debería ser normal se convierta en excepcional! En la tarde futbolera de hoy se notó una mayor afluencia de público y, sobre todo, por fin y ya era hora, de muchos padres acompañando a sus hijos para presenciar un encuentro del equipo de sus amores.

Centrándonos ya en el aspecto deportivo, exponía en el artículo de la previa que escribí ayer, que temía y mucho a cómo iban a responder las castigadas y pesadas piernas de los futbolistas del Sevilla, sobre todo en la segunda mitad, ya que son prácticamente los mismos once futbolistas los que han disputado desde la llegada de Emery cinco partidos en unos escasos quince días.

Y salió fuerte el Sevilla para ejercer esa presión que se le ve al equipo desde la llegada del entrenador vasco. Sin ser uno de los partidos más vistosos que se le ha visto al Sevilla en lo que va de temporada, Emery tenía muy estudiada la defensa adelantada con la que juega al Rayo y el conjunto sevillista disfrutó de cuatro claras ocasiones de gol, desaprovechadas todas ellas, de manera incomprensible por el delantero Álvaro Negredo. Y hubo que esperar al epílogo de la primera mitad, cuando parecía que el empate sin goles sería el resultado al descanso, cuando Ivan Rakitic aprovechó un mal despeje del portero visitante para anotar a puerta vacía un precioso gol desde una distancia de unos cuarenta metros.

Es verdad que por entonces el resultado podía haber sido más amplio pero, cuanto menos, se iba a vestuarios con ventaja en el marcador para poder de esta manera, regular las fuerzas que quedaran en las piernas sevillistas.

Pues si no hubiese sido bastante el cometer dos penalties absurdos en Madrid, a los cuatro minutos de la reanudación, Fernando Navarro derriba claramente a su defensor en un saque de esquina, provocando que de una manera rápida, fácil y cómoda, el Rayo Vallecano empatase el encuentro.

Tocaba lo más difícil, volver a mandar en el partido y conseguir doblegar de nuevo al Rayo Vallecano, con tan sólo cuarenta minutos por delante y poco combustible en el depósito.

Afortunadamente, escasos minutos después del empate visitante, una buena combinación entre Navas y Coke (que poco antes del descanso había sustituido a un Cicinho lesionado), el lateral asistía a Negredo que  de tacón, esta vez sí conseguía marcar y resarcirse de alguna manera de tanta ocasión clara malograda.

De ahí hasta el final, poco que destacar que no se haya hecho ya. El croata Ivan Rakitic fallaba una ocasión de gol en posición inmejorable que hubiese permitido el haber respirado de manera más tranquila en el tramo final.

El Rayo Vallecano, con una buena e interesante propuesta futbolística, asustó con algunas contras que afortunadamente fueron abortadas por los defensores sevillistas.

Se acabó con algo de agonía y sufrimiento, claro que sí, pero era de esperar. Este Sevilla respira de otra manera y con 29 puntos en el casillero (nueve sobre la zona caliente). Ahora hay dos visitas a los estadios de los dos grandes, aderezadas por el partido en casa contra el Depor (otra vez en viernes).

Una semana por delante para recuperar piernas. 

Una lástima que el rencoroso Muñiz Fernández (el de la gomina), no haya olvidado la "nevera" en la que le metió el Sevilla tras su salvaje arbitraje en Cornellá con aquella expulsión de Reyes en la que mintió en el acta. Una pena que un árbitro que de manera reciente tuvo problemas con el Sevilla, haya vuelto a arbitrarle al conjunto hispalense. Una pena que ese rencor haya provocado la expulsión de Rakitic en el minuto 91 de partido y le impedirá al croata, salvo gran sorpresa, el poder disputar el encuentro del Bernabeu. Una baja bastante sensible porque es uno de los jugadores hoy por hoy, sino el que más, de mayor referencia en el equipo.

Ahora toca disfrutar de los seis puntos consecutivos logrados en casa. Es el momento para que el entrenador pueda trabajar de manera más pausada con sus jugadores, puesto que desde que llegó a nuestra ciudad, sólo ha podido disputar partidos miércoles y domingo, obteniendo, afortunadamente, unos resultados y una imagen más que esperanzadora.